Al momento de adquirir un vehículo es importante conocer si existen multas aplicadas. Y, además, si esas sanciones o impagos te afectan como comprador y futuro titular del vehículo. Comprar un vehículo con multas impagadas puede ocasionar determinados inconvenientes al momento de transferir la titularidad del vehículo.

¿Por qué no se puede transferir un vehículo con multas impagadas?

Comprar un vehículo con multas impagadas

Desde el año 2010, la Legislación de Tráfico establece las restricciones para transferir los vehículos que tengan más de cuatro sanciones firmes en vía administrativa, ante infracciones catalogadas como Graves o Muy Graves.

Según el artículo 87 de la Ley de Seguridad Vial, se establece una limitación para todo titular de un permiso o licencia de conducción que tenga como impagadas “cuatro sanciones firmes en vía administrativa por infracciones graves o muy graves”.

En tal caso, si algún conductor tiene multas impagadas, el informe DGT de su vehículo registrará alguna restricción o incidencia denegatoria. Es decir, al comprar un vehículo con multas impagadas el comprador debe asegurarse de que sean liquidadas de manera oportuna las multas pendientes.

 ¿Cuándo es posible transferir un vehículo con multas impagadas?

Cuando existen sanciones de menor gravedad, que no aparezcan registradas en el historial, es posible transferir el vehículo. Sin embargo, esta acción no exime al vendedor de seguir figurando como deudor de las multas.

En ningún caso las sanciones y multas recaen sobre el nuevo propietario del vehículo. Por el contrario, son responsabilidad del infractor. Y, por ende, será el quien deba pagarlas. Es decir, la consecuencia pesa sobre el conductor que ha cometido las infracciones, no sobre el vehículo en cuestión.

¿Qué pasa cuando un vehículo es sancionado sin identificar al conductor?

 ¿Cuándo es posible transferir un vehículo con multas impagadas?

En caso de que un vehículo resulte sancionado sin haberse podido determinar la identificación del conductor responsable de la infracción, existe un plazo de 20 días dado al conductor para identificarlo.

Si en ese periodo de tiempo no ha sido identificado el infractor, la Dirección General de Tráfico (DGT) sancionará al propietario del vehículo. Indicando la fecha en que fue cometida la infracción.

Por lo general, los conductores se identifican por si solos ante la autoridad cuando se trata de multas de radar o similares. En este sentido, es posible lograr una reducción de la suma de la multa. Además, cuando el conductor se identifica por sí mismo evita una sanción elevada contemplada en la Ley de Seguridad Vial.

¿La sanción al propietario se traspasa al comprador?

Comprar un vehículo con multas impagadas no debe ser motivo de preocupación para el nuevo titular. Esto porque el hecho de cambiar de dueño no implica el traspaso de la sanción de un ciudadano a otro.

Sin embargo, cuando existen sanciones graves el vehículo no se puede transferir y la circunstancia quedará registrada en el informe de tráfico DGT como denegatoria o limitación al trámite.

¿Cómo saber si el vehículo tiene multas sin notificar?

A través de la página web de la DGT se puede consultar la incidencia de multas sobre el vehículo.

Para ello, es necesario introducir el número de matrícula a consultar y obtendrás los detalles de las sanciones que no han podido ser notificadas por la autoridad en el domicilio del infractor, en la Dirección Electrónica Vial o en las entidades correspondientes de las Comunidades Autónomas.

Recomendaciones para enfrentar la compra de un vehículo con multas impagadas

Dadas las circunstancias que conlleva el impago de multas sobre el vehículo que se quiere comprar, resultan convenientes algunos consejos a seguir para comprar un vehículo con multas impagadas:

  • Solicita un informe detallado en la Dirección General de Tráfico y un historial en el Registro de Bienes Inmuebles
  • Revisa si existe alguna limitación o incidencia denegatoria causada por el impago de multas
  • Acuerda con el vendedor para que liquide cuanto antes las multas y pueda concretar la transferencia de la titularidad

En caso de que exista negativa de parte del propietario a cancelar las multas, lo recomendable es desistir de la adquisición de ese vehículo en cuestión.

Para evitar inconvenientes a futuro, al comprar un vehículo con multas impagadas se recomienda agregar una cláusula en el contrato de compra-venta. Esta tiene la finalidad de obligar al vendedor a hacerse cargo de las multas y sanciones pendientes.

Si, por el contrario, ha sido comprobado que el historial del vehículo está libre de multas y sanciones se puede asumir la compra de manera segura.